| Esta semana la Torá nos habla de la mitzvá de la Menorá. En el santuario había un candelabro de siete brazos que se encendía diariamente por el Cohen Gadol, el sumo sacerdote. La Menorá es uno de los principales símbolos judíos. En el encendido de estas luminarias, hay dos componentes principales, la mecha con el aceite y la llama. Estos dos elementos representan al cuerpo y al alma de cada judío. Sin un cuerpo sano y puro no es posible que el alma se exprese, y al mismo tiempo, el cuerpo solo carece de todo sentido si no tiene un alma encendida. Cada uno es el cohen (sacerdote) de su propio cuerpo, responsable de lograr un cuerpo puro y limpio de toda impureza, para permitir que nuestra alma ilumine e irradie calor a nuestro entorno. Debemos asegurarnos de que nuestro cuerpo ingiera el combustible espiritual apropiado (la dieta kosher), que no se mezclen en el impurezas (la pureza en la vida matrimonial), que descanse de la labor cuando corresponde (shabat y festividades). De esta forma lograremos ser un excelente recipiente para albergar la chispa de divinidad que es nuestra alma convirtiéndonos en un perfecto conductor para difundir su luz. Cada uno de nosotros tiene mucho para dar, solo hay que avivar nuestra llama interior. ¡Shabat Shalom! |